Barbos y foxinos: el Ciprínido

Barbos y foxinos: el Ciprínido

Resulta algunas veces difícil para el aficionado darse cuenta de que peces tan variados como el koi, los barbos, las carpas doradas, los danios, los rasboras y los fonixos americanos pertenecen a una misma familia, pero la muy amplia de los Ciprínidos incluye no sólo a todos estos tipos sino a muchos más que raras veces son vistos por los acuariófilos.Por lo que a los barbos concierne debemos señalar que aun cuando emparentados con los peces gato y los tetras, carecen de aleta adiposa. Aparte de ello sus mandíbulas son, por lo común, débiles y sin dientes, pero cuentan con unas muelas faríngeas especiales emplazadas cerca de las agallas que sirven para desgarrar y triturar la comida. Resulta asimismo frecuente la existencia de barbas en las comisuras de la boca, mientras que las aletas dorsal y anal son generalmente cortas y carecen de espinas o, en el mejor de los casos, cuentan con una nervadura espinosa en su comienzo. La mayoría de ciprínidos, presentan un color entre plateado y tostado y son de tamaño medio, si bien algunos llegan a alcanzar los 60 cm de longitud aproximadamente. Con pocas excepciones, esparcen sus huevos.

Por lo que se refiere a los acuariófilos, los ciprínidos se integran en dos grandes grupos que no se superponen –especies de aguas templadas y especies de aguas frías-. Estas últimas incluyen una gran multitud de peces cuya dimensión varía desde pequeña a grande, siendo muchos de ellos adaptables a estanques ornamentales y acuarios sin calefactor. Las especies más conocidas entre las de agua fría son ciertamente las carpas doradas (Carassius auratus) y el koi (Cyprinus carpio, una variedad cultivada de la carpa común). Ambas especies se han adaptado bien a los estanques y a los acuarios de gran dimensión en todo el mundo y se encuentran actualmente disponibles en docenas y docenas de colores y formas corporales distintas. También es popular en algunos sectores, como pez de estanque, el ide euripeo (Leuciscus idus) y su variedad cultivada, el orfe. Otros ciprínidos europeos que se cultivan en estanques, especialmente en Inglaterra, incluyen el rudd ( Scardineus), la tenca (Tinca) y el gobio (Gobio). Todos estos peces son nativos de Europa y Asia occidental, y no han dado buen resultado, en términos generales, en los estanques americanos (por supuesto, excluyendo la carpa dorada y la carpa común).

Los foxinos americanos del género NotropisPimephales y Campostoma se instalan en acuarios sin calentar, donde se convierten en seres interesantes por no decir especialmente espectaculares.  El principal problema, respecto a estos pequeños peces, es que los machos solamente presentan su color de apareamiento durante pocas semanas, siendo el resto del año unos simples peces plateados.

Los acuariófilos conocen docenas de especies comunes de ciprínidos de aguas cálidas procedentes de África y, en especial, del sur de Asia. Los más corrientes son los barbos, los cuales, los textos sobre acuariofilia dividen en tres géneros: PuntiusBarbodes y Capoeta. Se hallan estrechamente vinculados con los mucho mayores y de fina escama de Europa y partes más frías de Asia, género Barbus. De hecho, muchos ictiólogos creen que casi todos los barbos –independientemente de la dimensión y el número de escamas- deben calificarse de Barbus. Existen probablemente tantas especies de barbos en África como en el sur de Asia, pero pocos barbos africanos han llegado a ser corrientes entre los aficionados debido a que sus exigencias, en cuanto al agua, son con frecuencia demasiado inhabituales para que puedan ser peces de tanque comunitario.

Los danios (Danio y Brachydanio) son pequeños peces de brillante colorido y largas barbas que nadan constantemente. Al igual que los rasboras (Rasbora y Parluciosoma) existen numerosas especies que cabe hallar desde la India a Malasia y áreas adyacentes, aun cuando realmente sólo unas pocas son corrientes entre los aficionados. Los conocidos como nubes blanas (Tanichthys) son quizá los de más brillante colorido entre los ciprínidos comunes pero su reducida dimensión ha impedido que llegasen a ser tan populares como se merecen. En cambio, la nueva variedad de largas aletas produce “una impresión de mayor dimensión” en el acuario y puede llegar a ser más popular si alguna vez se cría en cantidad.

Los tiburones de agua dulce son ciprínidos relativamente grandes, estilizados, que pertenecen en su gran mayoría a tres géneros –Morulius (tiburón negro), Labeo (los tiburones asiáticos y africanos más corrientes) y Balantiocheilos (tiburón bala). Su cuerpo esbelto, la cabeza algo puntiaguda y la saliente aleta dorsal hacen que estos atractivos peces tengan aspecto de tiburó, y de aquí viene seguramente su nombre común. Los luciosoma, tiburones Apolo, a menudo son especies bellamente coloreadas que llegan mezcladas con otros tiburones.

No podemos ni siguiera esperar que nos sea dable mencionar aquí la mayoría de los cipríndios que se encuentran disponibles para los aficionados, siendo probable que cada envío desde el Sudeste asiático cuente con algunos ejemplares de géneros poco comunes que, incluso los especialistas, experimenten dificultades en identificar. De hecho, muchos aficionados aventajados consideran esta parte como algo excitante en el mantenimiento de un acuario, buscando los ciprínidos realmetne poco habituales cuando acuden a los comercios más grandes. Desgraciadamente, muchos ciprínidos crecen demasiado para que puedan desovar en un acuario, de forma que jamás llegan a establecerse en él, independientemente de lo bellos o interesantes que puedan ser.